Cuando quiero una guarnición sabrosa sin encender el horno, preparar pimientos asados en freidora de aire es una de mis soluciones favoritas. En unos 20-30 minutos quedan tiernos, dulces y con la piel tostada, listos para aliñar, servir con pescado o convertir en una cena sencilla con huevo.
La fórmula rápida para unos pimientos tiernos y fáciles de pelar
- Temperatura: 200 ºC suele dar el mejor equilibrio entre piel tostada y carne jugosa.
- Tiempo: calcula entre 20 y 30 minutos según el tamaño de los pimientos.
- Truco decisivo: déjalos reposar tapados durante 10-15 minutos antes de pelarlos.
- Aliño clásico: aceite de oliva virgen extra, sal, ajo y unas gotas de vinagre.
- Conservación: guárdalos en frío y consúmelos preferentemente en 3-4 días.
Qué pimientos elegir y cuánto preparar
Para asar en la air fryer prefiero los pimientos rojos grandes y carnosos, especialmente los de tipo morrón. Tienen más pulpa, un sabor naturalmente dulce y suficiente tamaño para que la piel se tueste sin que el interior se reseque.
También puedes mezclar colores. El amarillo resulta suave y aromático, mientras que el verde aporta un sabor más vegetal y ligeramente amargo. Los pimientos pequeños se hacen antes, pero suelen dar menos tiras aprovechables.
| Preparación | Cantidad orientativa | Resultado |
|---|---|---|
| Guarnición para 2 personas | 2 pimientos grandes | Un acompañamiento generoso |
| Ensalada o tapa | 3-4 pimientos | Varias raciones para compartir |
| Para aprovechar durante la semana | 5-6 pimientos, en tandas | Base para ensaladas, tostas y revueltos |
La cesta no debe quedar abarrotada. Si los pimientos están pegados unos a otros, el aire caliente circula peor y la piel se dora de forma irregular. Es mejor cocinar en dos tandas que intentar asarlos todos a la vez y obtener una mezcla de zonas crudas y quemadas.

La técnica que da mejor textura en la freidora de aire
Ingredientes para 2-3 personas
- 3 pimientos rojos grandes.
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
- Sal al gusto.
- 1 diente de ajo y unas gotas de vinagre, opcionales para el aliño final.
Preparación paso a paso
- Lava los pimientos y sécalos muy bien. La humedad superficial retrasa el tostado de la piel.
- Píntalos con una capa fina de aceite. No hace falta cubrirlos en exceso; una cucharada es suficiente para tres unidades.
- Precalienta la freidora durante 3-5 minutos a 200 ºC si tu modelo lo recomienda.
- Coloca los pimientos enteros en la cesta, dejando algo de espacio entre ellos.
- Cocínalos a 200 ºC durante 20-25 minutos. Dales la vuelta a mitad de cocción con unas pinzas.
- Cuando la piel esté arrugada, con zonas tostadas y la carne se note blanda, pásalos a un recipiente y tápalo.
- Espera 10-15 minutos. Después retira la piel, el tallo y las semillas, y corta la carne en tiras.
Yo no pincho los pimientos antes de cocinarlos. Al permanecer enteros conservan mejor sus jugos y se cuecen por dentro mientras la piel se tuesta. Solo los abriría antes si son enormes o si la cesta es demasiado pequeña para colocarlos cómodamente.
Cómo saber cuándo están hechos y qué errores evitar
El tiempo exacto cambia bastante entre modelos. Una cesta pequeña puede concentrar más calor que una grande, y un pimiento grueso necesita varios minutos adicionales. La señal más fiable no es el reloj, sino que la piel esté ampollada y la carne ceda al presionarla.
| Tamaño del pimiento | Temperatura | Tiempo aproximado |
|---|---|---|
| Pequeño o mediano | 190-200 ºC | 18-23 minutos |
| Grande y carnoso | 200 ºC | 23-30 minutos |
| Cortado en mitades | 190 ºC | 15-20 minutos |
- Quedan duros: añade 5 minutos y vuelve a comprobarlos.
- Se queman por fuera: baja a 190 ºC y dales la vuelta con más frecuencia.
- Sueltan demasiado líquido: probablemente estaban muy juntos o faltó tiempo de asado.
- La piel no sale: aún estaban calientes de forma desigual o no han reposado tapados.
- Quedan secos: eran demasiado pequeños, estuvieron demasiado tiempo o la temperatura era alta para su tamaño.
Las manchas negras en la piel son normales y aportan ese matiz tostado que buscamos. No hace falta que todo el exterior quede completamente negro. Lo importante es retirar la piel quemada y conservar la pulpa tierna del interior.
Cómo pelarlos, aliñarlos y conservarlos
Después del reposo, la piel suele desprenderse con los dedos de una sola pieza. Retira también las semillas y las partes blancas interiores, pero intenta no lavar las tiras bajo el grifo porque perderían parte de su sabor y de los jugos acumulados.
Para un aliño muy español, mezcla las tiras con aceite de oliva virgen extra, sal, ajo laminado y vinagre de Jerez. Si quieres un resultado más suave, sustituye el vinagre por unas gotas de limón. El propio jugo que dejan en el recipiente merece entrar en el aliño, porque concentra dulzor y aroma.
Guárdalos en un recipiente hermético en el frigorífico y consúmelos en 3-4 días. No los dejes horas a temperatura ambiente, sobre todo si llevan ajo picado. También puedes congelarlos en porciones, aunque al descongelarse perderán algo de firmeza y funcionarán mejor en salsas, sofritos o revueltos.
No recomiendo cubrirlos de aceite y dejarlos a temperatura ambiente como si fueran una conserva casera. Para conservar verduras así durante meses hace falta un procedimiento seguro de esterilización y acidificación. En casa, el frigorífico es la opción sencilla y prudente.
De guarnición a plato completo con huevo
Una vez asados, estos pimientos sirven para mucho más que acompañar una carne. En la cocina española los usaría en una ensalada con ventresca, sobre una rebanada de pan tostado o como base de una escalivada junto con berenjena y cebolla.
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Revuelto de pimientos asados
Para dos personas, calienta una cucharadita de aceite en una sartén y saltea 200 g de pimientos en tiras durante 2 minutos. Bate 3 huevos, añádelos y remueve a fuego medio hasta que queden cremosos, sin cuajarlos en exceso.
El contraste entre la dulzura del pimiento y el huevo poco hecho es, para mí, una de las mejores formas de aprovechar una tanda preparada con antelación. Con pan rústico y unas escamas de sal basta para resolver una cena; con unas anchoas o unas lascas de bacalao, se convierte en una tapa con mucho más carácter.
También puedes servirlos templados con un huevo escalfado encima. En ese caso, no recalientes demasiado las tiras: uno o dos minutos de sartén son suficientes para que recuperen aroma sin secarse.
El detalle final para que sepan a cocina de casa
Asar los pimientos enteros, dejarlos sudar tapados y aliñarlos con sus propios jugos marca más diferencia que añadir muchas especias. Yo reservaría el pimentón ahumado para otras preparaciones, porque puede ocultar el sabor dulce que la freidora consigue concentrar.
Sírvelos templados con pescado, tortilla de patata o legumbres, o fríos en una ensalada. Para acompañarlos elegiría un Verdejo fresco, un Albariño o una copa de cava brut; su acidez limpia el aceite y equilibra el dulzor de la verdura. Con esos tres gestos, una preparación sencilla se convierte en un fondo útil para varios platos de la semana.
