Calamares en su tinta tiernos y con una salsa perfecta

Malak Avilés 1 de julio de 2026
Calamares en su tinta, una receta tradicional servida en un plato blanco con un tenedor y perejil fresco.

Índice

Unos buenos calamares en su tinta deben quedar tiernos, con una salsa oscura, brillante y llena de sabor marino. La receta tradicional no necesita muchos ingredientes, pero sí exige paciencia, una limpieza cuidadosa y una cocción lenta que transforme la cebolla y la tinta en una salsa bien ligada. Aquí encontrarás cantidades para cuatro personas, el procedimiento paso a paso, errores frecuentes, acompañamientos y una recomendación de vino.

La clave está en el producto y en una cocción sin prisas

  • Raciones: cantidades calculadas para 4 personas.
  • Tiempo: entre 60 y 75 minutos, incluida la preparación.
  • Calamares: mejor enteros y de tamaño mediano, aunque también sirven anillas.
  • Tinta: puede ser natural o de sobres, siempre disuelta en caldo.
  • Acompañamiento: arroz blanco, patatas fritas o pan para aprovechar la salsa.

Qué hace especial a esta receta marinera

Los calamares en su tinta son un guiso muy ligado a la cocina del norte de España, especialmente a los recetarios vascos. Su encanto está en aprovechar la tinta del propio cefalópodo para crear una salsa intensa, ligeramente salina y de color negro profundo. Para mí, la diferencia entre un plato correcto y uno memorable está en la base de cebolla bien pochada, no en añadir una larga lista de ingredientes.

No existe una única versión absolutamente canónica. Algunas familias incorporan tomate, otras prescinden de él para conservar un sabor más limpio, y también cambia la textura de la salsa, que puede dejarse rústica o triturarse hasta quedar fina. Lo que sí se mantiene es la combinación de calamar, sofrito, tinta y cocción pausada.

Ingredientes para cuatro personas

  • 1,2 kg de calamares enteros, que quedarán en aproximadamente 800-900 g una vez limpios.
  • 2 cebollas grandes, unos 400 g.
  • 2 dientes de ajo.
  • 2 cucharadas de tomate triturado, opcionales.
  • 150 ml de vino blanco seco.
  • 200 ml de fumet de pescado o agua.
  • 2 bolsas de tinta natural o 2 sobres de tinta de calamar.
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
  • 1 hoja de laurel.
  • 1 cucharada de perejil fresco picado.
  • Sal, con moderación, porque la tinta y el fumet ya pueden aportar bastante sabor.

Si compras calamares frescos, pide en la pescadería que te reserven las bolsas de tinta. También puedes utilizar tinta congelada en sobres, una solución práctica y fiable cuando no hay producto fresco. El tomate aporta un punto de dulzor y color, pero no es imprescindible; en la versión más sobria yo prefiero omitirlo.

Cómo preparar los calamares en su tinta paso a paso

Calamares en su tinta, una receta tradicional que deleita el paladar. Anillas de calamar cocinadas en su propia tinta, con un toque de perejil fresco.

1. Limpiar y cortar el calamar

Separa los tentáculos del cuerpo, retira la pluma transparente y elimina el contenido interior. Quita también el pico duro que queda entre los tentáculos y lava las piezas bajo un chorro breve de agua fría. Si utilizas la tinta natural, manipula la bolsa con cuidado para que no se rompa antes de tiempo.

Corta los cuerpos en anillas de unos 2 centímetros y deja los tentáculos enteros o divididos en dos. Después sécalos muy bien con papel de cocina. Este paso parece menor, pero un calamar mojado suelta demasiada agua y dificulta que el guiso concentre su sabor.

2. Preparar un sofrito lento

Calienta el aceite en una cazuela ancha y añade la cebolla picada fina con una pizca de sal. Cocínala a fuego bajo durante 20-25 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté muy blanda y ligeramente dorada. Incorpora el ajo picado y, si lo deseas, el tomate, y cocina otros 5 minutos.

No tengas prisa con la cebolla. Si se quema, la salsa tendrá un amargor difícil de corregir; si solo se rehoga durante cinco minutos, quedará acuosa y sin profundidad. Yo prefiero una cebolla casi deshecha, porque ayuda a espesar la salsa sin recurrir a harina.

3. Sellar y guisar

Sube el fuego, añade los calamares y rehógalos durante 2-3 minutos. Vierte el vino blanco y deja que hierva un par de minutos para evaporar el alcohol. Agrega el laurel y el fumet caliente, tapa la cazuela y mantén una cocción suave.

Disuelve la tinta en unas cucharadas del propio caldo templado y pásala por un colador fino directamente sobre la cazuela. Así evitarás grumos y pequeños restos de la bolsa. Cocina entre 35 y 50 minutos, según el tamaño y la dureza del calamar, hasta que pueda cortarse fácilmente con un tenedor.

4. Ajustar la salsa

Destapa la cazuela durante los últimos 10 minutos si la salsa está demasiado líquida. Debe cubrir los calamares sin parecer una sopa. Prueba antes de añadir más sal y deja reposar el guiso 10 minutos fuera del fuego, un descanso que redondea el sabor y mejora la textura.

Si quieres una salsa fina, retira primero los calamares, tritura la cebolla con el jugo y vuelve a incorporarlos. En cambio, si te gusta notar el sofrito, basta con aplastar algunos trozos de cebolla contra las paredes de la cazuela. Las dos opciones son tradicionales y dependen más del estilo de casa que de una regla fija.

Los detalles que deciden si quedan tiernos

El calamar puede quedar duro por dos motivos opuestos. Una cocción breve a temperatura media suele tensar la carne, mientras que una cocción larga con calor bajo rompe poco a poco sus fibras y la vuelve tierna. Para este plato elegimos la segunda vía, con el líquido apenas burbujeando.

Situación Qué hacer Resultado esperado
Calamar pequeño y fresco Guisar unos 30-35 minutos Textura tierna y piezas enteras
Calamar grande o más duro Prolongar hasta 50-60 minutos Carne más suave, con salsa concentrada
Producto congelado Descongelar en el frigorífico y secar bien Menos agua y cocción más uniforme

El tamaño de las piezas importa mucho más que el cronómetro. Si al probar una anilla sigue ofreciendo resistencia, continúa la cocción en intervalos de 10 minutos. Añade un poco de agua caliente solo si el fondo se queda seco, porque incorporar mucho líquido de golpe diluye la tinta.

Errores frecuentes y cómo corregirlos

Utilizar demasiado líquido

Los calamares sueltan agua durante la cocción, por eso conviene empezar con poco fumet. Una salsa excesivamente líquida pierde fuerza y obliga a cocinar más tiempo, lo que puede deshacer los calamares. Es preferible añadir caldo poco a poco que intentar evaporar una cazuela llena.

Quemar la tinta

La tinta no debe freírse directamente a fuego fuerte. Disuélvela en caldo y agrégala cuando el sofrito ya esté hecho. De ese modo conserva su sabor marino y aporta un color uniforme, sin notas amargas.

No dejar reposar el guiso

Servirlo inmediatamente

no arruina el plato, pero un reposo corto mejora la integración de la salsa. Incluso suele estar más sabroso al día siguiente, siempre que se enfríe pronto, se conserve tapado en el frigorífico y se consuma en un plazo de 1-2 días.

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Confundir ternura con sobrecocción

Un calamar tierno debe mantener cierta consistencia. Si se cocina indefinidamente, puede perder estructura y quedar fibroso o demasiado blando. Cuando el tenedor entra con facilidad, retira la cazuela del fuego aunque todavía quede algo de salsa por reducir.

Con qué servirlos y qué vino elegir

El acompañamiento más clásico es el arroz blanco, porque absorbe la salsa sin competir con el sabor del mar. También funcionan muy bien unas patatas fritas finas o unas patatas cocidas, mientras que una rebanada de buen pan resulta casi imprescindible para limpiar el plato.

Para beber, elegiría un vino blanco seco y fresco. Un Txakoli aporta acidez y un punto ligero de salinidad que refresca el conjunto; un Albariño o un Verdejo sin exceso de crianza también son buenas alternativas. Evitaría los blancos muy dulces o demasiado amaderados, que apagan la tinta y hacen que el guiso parezca más pesado.

Si preparas el plato con una salsa especialmente intensa, sirve una guarnición sencilla y no añadas demasiadas especias. El protagonista debe seguir siendo el calamar, con el sofrito como fondo y la tinta como hilo conductor.

Una cazuela sencilla que mejora con el reposo

La receta tradicional de calamares en su tinta funciona cuando se respeta una idea muy simple: pocos ingredientes, buen sofrito y fuego lento. No hace falta espesar la salsa con harina ni cubrir el calamar de condimentos; el sabor se construye dejando que cada elemento se concentre a su ritmo.

Mi recomendación es preparar una cantidad generosa y guardar una parte para el día siguiente. El reposo suaviza la cebolla, redondea la tinta y hace que la salsa se adhiera mejor a cada anilla. Con arroz blanco recién hecho y un vino blanco seco, este humilde guiso marinero tiene todo lo necesario para convertirse en un plato de domingo.

Preguntas frecuentes

Los calamares pequeños y frescos necesitan unos 30-35 minutos. Los ejemplares grandes o más duros pueden requerir entre 50 y 60 minutos, siempre a fuego bajo y hasta que el tenedor entre con facilidad.

Disuelve la tinta en unas cucharadas de caldo templado y pásala por un colador fino antes de incorporarla a la cazuela. No la frías directamente a fuego fuerte, porque puede aportar amargor.

Destapa la cazuela durante los últimos 10 minutos para que reduzca. Conviene añadir el fumet poco a poco, ya que los calamares sueltan agua; después, deja reposar el guiso 10 minutos fuera del fuego.

El arroz blanco es el acompañamiento más clásico, aunque también sirven patatas fritas, patatas cocidas o pan. Para beber, elige un blanco seco y fresco como Txakoli, Albariño o Verdejo sin exceso de crianza.

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Autor Malak Avilés
Malak Avilés
Soy Malak Avilés, y mi conexión con la cocina tradicional española, sus recetas y sus vinos se ha ido tejiendo a lo largo de 7 años de dedicación. Desde siempre me ha fascinado la riqueza de nuestra gastronomía, esa que se hereda de generación en generación y que cuenta historias en cada plato. En larotisserie.es, mi objetivo es desgranar esos secretos, compartir la autenticidad de los sabores y ayudarte a comprender la simbiosis perfecta entre la comida y el vino. Me esfuerzo por investigar a fondo, contrastar información y presentarla de forma clara y accesible, para que puedas recrear en tu propia cocina la esencia de España.

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